Cómo ha sido ser zombi sin morir (o vivir) en el intento
El cine de terror desde siempre nos ha entregado las más emocionantes sensaciones y sentimientos que lo han hecho único. Desde sus inicios, el terror en el cine ha explorado las más diversas tendencias y soportes (sobre todo desde la literatura). Sin embargo, a esta altura del partido uno de los subgéneros más atractivos, y que ha cobrado especial relevancia en este siglo, ha sido el de los zombis.
La Real Academia Española de la Lengua define la palabra zombi como la "Persona que se supone muerta y reanimada por arte de brujería con el fin de dominar su voluntad" y más aún otorga un origen haitiano, probablemente de raíces africano occidentales.
Pero el cine, como suele suceder, va más allá de esta definición y no sólo liga a la brujería a los muertos vueltos a la vida, sino que ha propuesto una serie de orígenes y situaciones disímiles.
En realidad, cualquier trama sobre zombis que se precie de tal no puede ahondar mucho en las razones que causan la creación de los no vivos y su masificación, sino más bien en las reacciones de la gente. En definitiva, intentan responder qué es lo que mueve a la gente a reaccionar de determinada manera frente a este elemento de terror.Evidentemente, la gente arranca porque quiere vivir, no hay mucha vuelta que darle a eso. Pero a veces, no sólo se trata de arrancar, sino que la discusión se da en la forma de sobrevivir y en las consecuencias de sus actos. Y muchas veces eso es lo que más entretenido de la película.
Desde la primera película de zombis en la década de 1930 hasta ahora, mucha (quizá demasiada) agua ha pasado bajo los puentes y muchos tickets se han cortado, lo que nos ha permitido apreciar que este subgénero ha ido cambiando y modificando ciertos códigos (y, por qué no decirlo, verdaderos dogmas) que parecían intocables: durante gran parte del siglo XX los zombis no corrían, sólo se arrastraban y caminaban lerdo. Además, su origen podía ser tan variado como único: desde accidentes químicos hasta virus sin control (tipo pandemia).
Pero una cosa que no han cambiado, pese a todas los avances y tecnologías e inclusive el cambio de siglo, ha sido el insaciable hambre que les da sentido a su vida (o más bien a su muerte).
Sin hacer una apología al detalle de este subgénero, no podemos dejar de mencionar a un director que han sido pieza fundamental en el desarrollo y evolución de todo esto. George A. Romero, quien, si bien no creó este subgénero, si lo revivió (qué paradójico!). Efectivamente, su película La Noche de los Muertos Vivientes, de 1968, fue un total éxito de taquilla en todo el mundo. La gracia de esta producción consiste no sólo en dar una vuelta de tuerca al mundo de los no vivos, sino que además se da el lujito de poner en el tapete varias consideraciones de carácter moral y social respecto de quiénes realmente son los humanos y quiénes no.
Romero, a pesar de haber dirigido muchas más producciones, es reconocido mundialmente por la saga de seis películas sobre zombis, entre las que se cuenta Amanecer de los muertos vivientes, de 1978, que transcurre en un mall. Aquí la situación resulta bastante paradójica: mientras los muertos quieren entrar al mall, los vivos no quieren salir...
La visión de Romero casi con seguridad estuvo marcada por su experiencia como piloto de helicóptero en la guerra de Vietnam, lo que puede explicar las problemáticas que refleja en sus filmes y el gore puesto en escena en su máxima expresión. Romero falleció en julio de 2017 dejando tras de sí un legado que tomaron sin pudor todos los cineastas que vinieron detrás.
Con la finalidad de dar más de una vuelta de tuerca al tema, varias han sido las producciones que han aparecido dando un verdadero revival al género. Desde zombis interplanetarios, series de tv y videoclips (Thriller, por ejemplo) hasta videojuegos contra plantas. De hecho una de las producciones más exitosas provino de un videojuego, Resident Evil de 2002, de la cual se hicieron varias secuelas.
Pero la lista recién comienza. ¿Qué puede frenar a un ejército nazi de puros zombis? Efectivamente ¡un ejército soviético de puros zombis! Esa es la trama de Dead Snow, una película del año 2008, que en clave de comedia gore, muestra a un grupo de estudiantes que es atacado por un ejército de nazis zombis en Noruega. Esta producción nórdica tuvo particular éxito, tanto así que tuvo una secuela, Dead Snow Red vs Dead, del año 2014.
Otra película muy entretenida es Orgullo, Prejuicio y zombis, del 2016, que, inspirada en la novela de Jane Austen (que todavía estar revolcándose en su tumba), tomó los personajes y las maneras de entonces para forzar una vuelta de tuerca sobre los no muertos.
Exterminio (28 days later) es otra película, esta vez británica, que comienza con un hombre que despierta en un hospital londinense y poco a poco se va dando cuenta que el recinto está completamente vacío y la ciudad también. La producción es del 2002 y aquí finalmente el origen de todos los males está dado por fallidos experimentos científicos en chimpancés.
Como esto parece que ya da para todo, como hemos visto, no podemos dejar de mencionar la entretenidísima Shaun of the dead, del año 2004, con el dúo de actores británicos Simon Pegg y Nick Frost, quienes desarrollarían una serie de comedias que van más allá del sentido de la amistad, el amigo del alma (el yunta, en realidad), el espíritu de barrio, donde todos se conocen por su nombre, en fin. Aquí lo que parece ser una película con esas características, termina adquiriendo muy pronto tonos de comedia casi casera mientras todos arrancan de los zombis en busca del lugar más seguro del mundo: el pub de la esquina.
Otro entretenido registro es Zombieland, del año 2009, que desde cierto punto de vista reúne todas las características para ser considerada una road movie. Con conocidos actores, entre ellos Bill Murray haciendo de sí mismo pero zombi. Fue tan exitosa que hubo una secuela el 2019.
Braindead, del año 1992, de Nueva Zelanda, con un joven director llamado Peter Jackson, hace, en tono de comedia gore, casi explícitas referencias a varias películas de culto de una manera muy sui generis (Psicosis, El Bebé de Rosemary, entre otras). Aquí hace su debut cinematográfico un personaje con el que, debo reconocer, aluciné: LA GUAGUA ZOMBI!
Soy Leyenda, del 2007, segundo cover de la película Seres de las sombras , de 1964,basada en libro en libro de Richard Matheson, tiene a Will Smith como el que parece ser el último ser humano sobre la tierra, que junto a su perro, intenta sobrevivir en una despoblada isla de Manhattan.
Guerra Mundial Z, del 2013, basada en la novela homónima de Max Brooks, muestra los denodados esfuerzos de Brad Pitt para encontrar una urgente cura que detenga la transformación en zombis en todo el mundo. Curiosamente, la encuentra en una vacuna que se le ocurrió y, claro, él es el primero en probarla.
En fin, este subgénero da para todo y aparentemente ya no queda títere con cabeza y cuando se piensa que ya no hay vueltas de tuercas, aparece alguna producción que llama la atención y que nos vuelve a sorprender. Como el caso de la producción surcoreana Estación Zombi del año 2016 que transcurre en un tren. De hecho la película originalmente se llama Tren a Busan, y lo interesante es que sitúa a todos los personajes y sus historias en los carros de este medio de transporte y en las estaciones donde tiene que parar
El Ejército de los Muertos del director Zack Snyder, del año 2021 es una de las últimas producciones que intenta dar una vuelta de tuerca ahora en una derruida ciudad de Las Vegas, donde un grupo de mercenarios es encargado de rescatar un millonario botín enterrado en una muy ultra subterránea bodega al fondo de un hotel. Al entrar a la ciudad deben enfrentarse a un ejército de zombis liderados por una reina que comanda todo desde un caballo zombi desde luego. Inclusive hay un tigre zombi, tipo dientes de sable, creado por efectos especiales digitales todo muy ultra tecnológico.
Claro, hoy todo se hace con efectos especiales en pantalla azul o verde según sea el caso. No es como antes, los maquillajes son más perfectos, los vestuarios pueden ser mejores. Pero los zombis son los mismos. Siguen teniendo hambre y quizá eso mismo nos sigue atrayendo. La victoria de la muerte sobre la vida, de los animales salvajes sobre el hombre, y lo que alguna vez fue humanidad sobre sobre la civilización. Los zombis han triunfado y lo seguirán haciendo quizás hasta cuanto tiempo más. Los muertos seguirán vivos aparentemente por muchos años.
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